Archivo para Diciembre 30th, 2007
Donde dije digo…

Una no puede menos que sonreírse con noticias como esta que publica Wired. Esta vez los sabuesos anti-piratería se pasaron de listos al solicitar que Youtube retirase todos los videos grabados por los asistentes al ya legendario concierto de Led Zeppelin del pasado 10 de Diciembre en Londres. Al parecer la empresa GrayZone (dedicada a investigar las infracciones online de los derechos de autor) solicitó en nombre de Warner Music (discográfica que acoge a los LZ) que dichas grabaciones fueran vetadas por infringir el copyright de la compañía, solicitud que Youtube se apresuró a cumplir (porque ya bastante tiene con lo que tiene)
Sin embargo, Warner (que nada tuvo que ver con la petición) consideró que los remitentes de los citados videos eran probablemente entregados fans deseosos de colaborar en la promoción de la banda y no malvados hechiceros que pretendían robar el alma de Robert Plant capturándola con sus perversos artilugios de Satán. En consecuencia, han solicitado que YT vuelva a publicar los videos del concierto, que ya están otra vez disponibles online.
Un gol contra los extremistas antipiratería siempre es motivo de celebración, así que un aplauso para los señores de Warner, por apelar (al menos de momento) a la sensatez.
Los chicos malos ya no son lo que eran
El final del año es época propicia para que los medios nos obsequien con listas variopintas sobre lo mejor y lo peor de los últimos 12 meses. Una de las más curiosas que he visto en estos días es una especie de ranking-protesta, elaborada por MSN UK, sobre famosos antiguamente asalvajados que han acabado convertidos en blandengues post-rehabilitación o abnegados padres de familia. Entre las celebrities inglesas a las que se reprocha que se hayan suavizado con la edad se encuentran algunos de los héroes favoritos de Vida Automática:
Liam Gallagher

El líder de Oasis ha pasado de terror de los paparazzi y campeón de levantamiento de pinta en barra a un padrazo modelo que incluso imparte clases de música en el colegio de sus churumbeles (si creemos a los tabloides ingleses, que nunca andan faltos de imaginación). Quién diría que, no hace tanto, el benjamín de los Gallagher fue vetado de una compañía aérea por montar un escándalo a bordo de un vuelo a Australia, estuvo detenido por posesión de cocaína y se le prohibió alojarse en varias cadenas de hoteles por practicar el deporte rockero por excelencia (destrozo de habitación y lanzamiento de televisor por la ventana). Pero no desesperemos. Los fans de las aventuras de Liam aún tendremos entretenimiento para rato, mientras haya algún fotógrafo imprudente que realmente se crea que es inofensivo.
Robbie Williams

El pobre Rob no levanta cabeza después del varapalo con el que crítica y público recibieron su último album Rudebox (y es que sólo en un universo alternativo podría parecer una buena idea que un chaval blanco y middle-class del norte de Inglaterra se pusiera a rapear sobre lo geniales que fueron los 80). Por si esto fuera poco, ahora le reprochan que lleve 9 meses sin dar que hablar mientras disfruta de su exilio dorado en Los Ángeles, se recupera tras su 98ª cura de desintoxicación y mantiene su relación más larga desde Nicole Appleton (la ex-All Saints, actual señora de Liam Gallagher) con la actriz americana Ayda Field (no, yo tampoco). Lejos quedan ya los tiempos en los que Mr Williams era el rey de los diarios sensacionalistas ingleses con sus juergas alcohólicas, declaraciones brutales sobre sus némesis favoritas (léase, sus antiguos compañeros de Take That y los hermanos Gallagher) y ciclotímicos cambios de humor.
No obstante, corren rumores sobre un regreso triunfal con un nuevo album de la mano de su socio de antiguos éxitos Guy Chambers que, con un poco de suerte, irá acompañado de las entrevistas destroyer, romances sonados y abusos químicos de antaño.
Pete Doherty

El genialmente rebautizado “heroinómano más gordo del mundo”, protagonista del culebrón favorito de los ingleses desde hace más de 5 años, ha conseguido permanecer limpio de drogas y fuera de las portadas durante casi, casi un mes, lo que, aparentemente, le cualifica como miembro del club de chicos malos regenerados. Sólo cabe desear que el tiempo que ahorrará en visitas a juzgados podrá dedicarlo a escribir algo de música de calidad remotamente similar a la que compuso con The Libertines (si además decide reunirse con Carl Barat y ambos abandonan sus apestosos proyectos alternativos, el favor que harán al panorama musical será doble).